¡Señora Presidenta!
- Elián Zidán

- Sep 28, 2024
- 3 min read
Por: Elián Zidán

Foto: Instagram (@claudia_shein)
Por primera vez en 200 años de México como un régimen republicano democrático representativo federal, se utilizará el término "señora presidenta". Lo inimaginable ocurrió en un país históricamente machista; el pasado 2 de junio la entonces candidata del partido Morena y exjefa de Gobierno de la Ciudad de México, se convirtió en primera presidenta electa de México tras ganar los comicios con una aplastante mayoría.
Este martes primero de octubre, pasará a la historia ya que por primera vez, una mujer en América del Norte estará asumiendo la presidencia de un país. Claudia Sheinbaum Pardo, una ingeniera, científica, académica, y política de 62 años será la encargada de continuar con la llamada "Cuarta Transformación" de México.
Para Sheinbaum, ser "la primera" no es una novedad; a lo largo de su carrera ha ostentado ese título en varias ocasiones. Fue la primera doctora en ingeniería energética de la UNAM, la primera jefa delegacional de Tlalpan, la primera jefa de gobierno de la Ciudad de México y la futura primera presidenta de la república.
Sin embargo este no será un sexenio fácil para esta madre y abuela. La primera presidenta de la república asume el ejecutivo con grandes retos que su antecesor y amigo no pudo resolver. La fallida política "abrazos y no balazos" ha dejado al país sumido en una espiral de inseguridad y violencia que incluyen los miles de homicidios y feminicidios. La pobreza, la salud pública y la migración, se suman también a los grandes problemas que hoy azotan a México.
Por otra parte, Claudia Sheinbaum no solo tendrá que lidiar constantemente con las comparaciones y la popularidad de López Obrador sino también con los fantasmas de su pasado; los 26 muertos incluyendo 19 niños del colegio Rébsamen cuando era jefa delegacional de Tlalpan, los 26 muertos y cientos de heridos de la línea 12 del metro y los miles que murieron durante la pandemia de COVID-19 cuando era la jefa de gobierno de la Ciudad de México.
Para Claudia Sheinbaum comenzar desde cero es prácticamente imposible, no solo porque es y ha sido un bastión importantísimo de su partido (Morena), sino porque ha militando al lado de su antecesor desde hace más de dos décadas y fue él quien la escogió para sucederlo dentro de las posibles "corcholatas".
Sheinbaum además arranca su presidencia heredando pleitos ajenos, y me refiero a la tensa relación diplomática con España tras decidir no invitar a su Jefe de Estado, el Rey Felipe VI.
Esta situación, no solo pone en la cuerda floja las históricas relaciones y lazos entre México y España, sino que abre el debate al doble discurso que se maneja dentro de Palacio Nacional. Por una parte piden disculpas por las atrocidades cometidas hace más de 500 años y por otra, invitan a dictadores como Miguel Díaz-Canel quienes siguen masacrando a su propio pueblo en pleno siglo XXI.
Laura Chinchilla, la primera presidenta de Costa Rica, en una entrevista para la cadena CNN aseguró que en el caso particular de las mujeres, cuando están en ese tipo de posiciones se les califica diferente que a los hombres. En el caso de Claudia Sheinbaum, el ser "la primera" presidenta podría jugarle a su favor dado que no existe referente alguno en México que dé margen a la comparación.
Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) diría, "Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón…" y en efecto, a Claudia Sheinbaum hoy no se le puede juzgar por los errores de los pasados 65 presidentes que ha tenido México desde que pasó de ser un sistema imperial a un sistema democrático y presidencial.
En ella está demostrar que las mujeres pueden lograr cosas que los hombres no han podido hacer. Le toca en un país completamente dividido, gobernar para todos los mexicanos y velar por sus intereses incluyendo a sus detractores.
Un sexenio puede no ser suficiente tiempo para que un cambio real se note, pero en aproximadamente 2,191 días cuando le toque traspasar el poder, se pondrá en una balanza todo lo que hizo y lo que dejó de hacer. En la rendición de cuentas, veremos entonces si luego de 200 años, la primera presidenta de América del Norte con todos los títulos que tiene en su haber, fue capaz de tomar sus propias decisiones, gobernar diferente a los hombres y así para bien o para mal pasar a los libros de la historia mexicana.







Excelente 👌