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TORITO

  • Writer: Elián Zidán
    Elián Zidán
  • Jun 1, 2025
  • 2 min read

Por: Elián Zidán


Desde que salió la película Pepe el Toro en 1953, México no exclamaba a los cuatro vientos “¡Toritooo!”.


Pero Isaac del Toro lo ha logrado. Con tan solo 21 años, este joven nacido en Ensenada, Baja California, se ha convertido en una de las figuras más destacadas del ciclismo internacional, y su nombre ya está escrito en las páginas más gloriosas del deporte mexicano.


A esta hora, mientras escribo estas líneas, aún no sé cuál será el resultado final del Giro de Italia este domingo, cuando esta columna sea publicada. Pero algo sí puedo asegurarles con certeza; Isaac ya ganó. Independientemente de lo que ocurra en la última etapa, este joven conquistó lo más difícil: el corazón de un país.


Del Toro ha puesto en alto el nombre de México en una de las competencias más duras, exigentes y admiradas del mundo. Porque después de años en los que el ciclismo parecía lejano, exclusivo, y ajeno, él logró que toda una nación volteara a ver una bicicleta… y se emocionara. Madrugamos para verlo subir montañas imposibles, aprendimos lo que es una “maglia rosa", y volvimos a soñar.


En un país donde el ciclismo no es deporte nacional y donde pocos tienen el privilegio de practicarlo, él rompió esas barreras. Nos unió en la emoción. Nos dio una razón para gritar frente al televisor, para buscar su nombre en redes sociales, para sentirnos parte de algo grande.


Isaac no solo lideró el Giro durante varias etapas (algo jamás logrado por un mexicano) también ganó una. Y lo hizo con valentía, con inteligencia táctica y, sobre todo, con humildad. Su forma de pedalear, de celebrar, de representar a México en tierras lejanas, ha hecho que muchos lo comparen ya con leyendas.


Isaac ha logrado que nosotros, los jóvenes, sintamos el mismo orgullo que quizás nuestros padres sintieron al ver a Hugo Sánchez anotar más de 200 goles con el Real Madrid o a Julio César Chávez en el ring.


En unos años, cuando alguien pregunte cómo fue que México volvió a enamorarse del ciclismo, la respuesta será un nombre y apellido: Isaac del Toro.

Y un grito que cruzó los Alpes y volvió a nacer en nuestra tierra:


¡Toritooooo!

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© Elian Zidan

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